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La magia de la animación en stop-motion

A Canon EOS-1D X camera mounted on a motion control rig and positioned next to a puppet on the set of Wes Anderson's Isle of Dogs.
El galardonado largometraje en stop motion de Wes Anderson, Isla de perros, se realizó con 80 cuerpos de Canon EOS-1D X. En este set, la cámara está colocada en un soporte con control de movimiento para grabar mientras se desplaza hacia atrás y se aleja poco a poco del personaje. © Tristan Oliver / Isla de perros

La animación del pionero en técnicas stop-motion Ray Harryhausen en Jasón y los argonautas (1963) resulta increíble incluso en la actualidad. La escena de la lucha contra los esqueletos o la de la enorme estatua de bronce animada de Talos fueron revolucionarias en su época y siguen siendo lo suficientemente realistas como para quitarle el sueño a cualquier niño.

Ray Harryhausen fue una figura esencial en el desarrollo de técnicas de animación en stop-motion, con las que dio vida a clásicos del cine como La isla misteriosa (1961) y Furia de titanes (1981). Muchos cineastas utilizaron su técnica de dinamización para simular que los actores interactuaban con los modelos animados en pantalla.

Para celebrar el centenario del nacimiento de Ray Harryhausen, así como el lanzamiento del firmware de animación en stop-motion de la EOS R de Canon, diseñado específicamente para mejorar la experiencia de grabación con esta técnica, hemos hablado con tres galardonados cineastas especializados en stop-motion. A continuación, nos explican cómo desafían los límites de la industria del cine actual y cómo logran crear éxitos de taquilla gracias a las cámaras EOS de Canon.

Cinematographer and DoP Tristan Oliver on the set of Isle of Dogs.
El galardonado cineasta Tristan Oliver durante el rodaje de Isla de perros. Su carrera en el mundo del stop-motion comenzó en 2005 en Aardman Animations y trabajó por primera vez con Wes Anderson en la película de 2009 Fantástico Sr. Fox. © Fox Searchlight Pictures
A set on Wes Anderson's Isle of Dogs.
«Aunque no existe una idea establecida sobre cómo es el típico set de rodaje en stop-motion, esta es una representación bastante aproximada de un set pequeño», explica Tristan. «El monitor calibrado suele ser una pantalla mate EIZO configurada para ofrecer imágenes con un resultado lo más aproximado posible al de las fases de edición, VFX y proyección, mientras que el segundo monitor proporciona un espacio de trabajo adicional cuando hay varias ventanas abiertas». © Tristan Oliver / Isla de perros
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Entender la visión creativa

Para Tristan Oliver, director de fotografía de la galardonada cinta de Wes Anderson Isla de perros (2018), grabada con una EOS-1D X de Canon (a la que ahora sucede la EOS-1D X Mark III), el primer paso a la hora de abordar un nuevo proyecto es entender la visión creativa del director. «Trabajar en una película de Wes Anderson conlleva una gran responsabilidad», comenta. «Tiene un estilo muy particular, con encuadres extremadamente simétricos y una iluminación plana y uniforme. También te obliga a usar una gran profundidad de campo. Aun así, hay veces en las que también puedes trabajar con un director que te ofrece total libertad, lo que te permite compartir tu propia visión y proponer nuevas ideas».

Tristan recomienda conocer a los directores y estudiar sus obras previas para familiarizarse con sus estilos. También le gusta sentarse con ellos y echar un vistazo a imágenes y secuencias de películas seleccionadas por ambos para inspirarse. Finalmente, llegan a un acuerdo sobre qué estilo visual debería tener la película.

Tristan recomienda crear un pequeño corto con el que mostrar tus ideas al director, aunque hace hincapié en la importancia de que no sea perfecto a la primera; si te equivocas, habrás perdido tiempo y dinero. Se trata de contar con un punto de partida y de ofrecerle al director algo que le permita compartir su opinión.

Cinematographer Dave Alex Riddett (right) stands on the set of stop motion animation early man.
El cineasta Dave Alex Riddett (a la derecha) y el animador Will Belcher en el set de rodaje de la película en stop-motion Cavernícola. © Studiocanal S.A. y The British Film Institute
Cinematographer Dave Alex Riddett sits on the steps of a model building.
Dave trabajó como director de fotografía en La oveja Shaun: La película (2015), cinta del estudio Aardman Animations nominada a los Óscar. © 2014 Aardman Animations Limited y Studiocanal S.A.

Lograr la mejor toma con la cámara

Dave Alex Riddett, director de fotografía de Cavernícola (2018), rodada con una EOS-1D X de Canon, grabó sus primeras películas cuando todavía iba al colegio utilizando sus muñecos de Action Man y una vieja cámara de 8 mm. Fue el principio de su gran pasión por la técnica del stop-motion. A mediados de la década de los 80, Dave comenzó a trabajar en Aardman Animations, donde colaboró en la creación de clásicos como Wallace y Gromit: La gran excursión (1989), Wallace y Gromit: Los pantalones equivocados (1993) y Wallace y Gromit: La maldición de las verduras (2005).

Dave siempre intenta conseguir las mejores tomas posibles con la cámara. «En ese aspecto, soy una persona chapada a la antigua», comenta. «En la actualidad, lo normal es utilizar CGI o escenarios desarrollados por ordenador, incluso en la animación en stop-motion. Pero yo prefiero trabajar con la cámara todo lo posible, de esta forma el resultado es fiel a la escena original. Me resulta más fácil trabajar de esta manera».

Como es lógico, este método requiere mucha planificación y preparación. A veces, Dave comprueba la iluminación del set de rodaje antes de que lleguen los encargados de los decorados para asegurarse de que la escena tendrá un acabado más vívido. «A continuación, realizo una última comprobación. Para entonces ya tengo claro si será necesario mover la cámara».

La accesibilidad del set es otro aspecto a tener en cuenta. Además de buscar la posición correcta para las cámaras y la iluminación, los animadores necesitan poder manipular a los personajes fácilmente, por lo que las cámaras réflex y mirrorless de los sistema EOS de Canon resultan ideales.

Asimismo, conseguir la profundidad de campo apropiada cuando trabajas con personajes tan pequeños y una distancia de enfoque cercana es bastante complicado. Es un aspecto que te obliga a utilizar aberturas pequeñas, como f/16, y exposiciones de varios segundos, lo que amplía la duración de disparo si trabajas a 24 fps. Incluso si trabajas con aberturas reducidas, a veces es necesario capturar la misma escena dos veces: una para enfocar los personajes y el primer plano, y otra para que el fondo se vea nítido.

A screenshot of the Dragonframe stop motion animation software showing the head of a puppet.
El firmware de animación en stop-motion de la EOS R de Canon aumenta la resolución del modo Visión en directo al conectar la cámara a un software compatible, como Dragonframe, lo que facilita a los animadores que puedan centrarse en los detalles de cada fotograma.
Puppets of dogs and an astronaut positioned in front of a Canon EOS-1D X camera, with a green screen behind them.

Entre bastidores en la película Isla de perros, de Wes Anderson

El director de fotografía Tristan Oliver revela cómo se realizó este largometraje en stop motion y por qué se necesitaron 80 potentes réflex Canon para grabarlo.

Control informático

Dado que la mayoría de los personajes de las películas en stop-motion están sujetos mediante un marco o un soporte externos, a veces es necesario grabar escenas en las que estos elementos no estén presentes. Esto significa que los movimientos de la cámara y la iluminación se deben de poder reproducir. Al controlar la grúa que sostiene la cámara con un ordenador es posible captar las imágenes de cada toma exactamente desde la misma posición o que los animadores puedan volver atrás para corregir cualquier error.

Las cámaras también se controlan a través de un software para ordenador, y el programa estándar del sector es Dragonframe, creado por el animador Jamie Caliri y su hermano Dyami. Entre los múltiples proyectos de Jamie, galardonado cineasta y director de animación, se encuentra la película El principito (2015), grabada con una EOS 6D de Canon (a la que ahora sucede la EOS 6D Mark II), y Una serie de catastróficas desdichas (2004). Con ayuda de su hermano, especializado en ingeniería informática, Jamie logro desarrollar un software adaptado a las necesidades de los cineastas de stop-motion.

Dragonframe, que ofrece una gran compatibilidad con cámaras EOS de Canon, utiliza el modo Visión en directo de la cámara y lo coloca entre las imágenes que ya se han captado, por lo que la vista preliminar permite ver el acabado final de cada imagen. A diferencia de las películas de acción real, en las que las escenas se graban de forma sucesiva, las escenas en stop-motion se pueden grabar de forma simultánea con varias versiones de los mismos personajes. El director de fotografía puede trabajar en distintos sets de rodaje o unidades, y en un largometraje puede llegar a usarse 50 cámaras o más. Es esencial que cada cámara ofrezca un rendimiento constante y proporcione siempre los mismos resultados que el resto.

A screenshot of the Dragonframe stop motion animation software demonstrating focus peaking.
La función Focus Peaking (marcada en rojo) resalta las áreas de mayor contraste de una escena, que también suelen ser las más nítidas, y le da al animador la confianza de que el punto de enfoque es el correcto.
A screenshot of the Dragonframe stop motion animation software demonstrating how the firmware upgrade produces a Live View image that's twice the size of the image from a Canon EOS 5D Mark IV.
Gracias al firmware de animación en stop-motion, la EOS R de Canon ofrece una imagen en directo el doble de grande que la EOS 5D Mark IV.

Jamie recomienda especialmente la cámara mirrorless EOS R de Canon para grabar películas en stop-motion. «Cuando vimos la EOS R de Canon por primera vez, pensamos que quizás podría ser la próxima gran cámara para stop-motion. Sus mecanismos no se mueven alrededor del espejo, cuenta con un sensor Full Frame, 30 MP, sensibilidad en condiciones de poca luz... Todos estos aspectos hacen que sea ideal para esta técnica».

Dragonframe habló con Canon acerca de los ajustes que podría realizar al software para facilitar el trabajo de los animadores de stop-motion, lo que condujo al desarrollo del firmware de animación en stop-motion. Gracias a este firmware, la resolución del modo Visión en directo aumenta de 960 x 640 a 1920 x 1280 píxeles, lo que ofrece a los animadores detalles adicionales que marcan la diferencia. También se ha añadido la función Focus Peaking a través de USB para visualizar la imagen en Dragonframe. De esta forma, los animadores pueden comprobar que el enfoque es el correcto.

«Normalmente no solemos exagerar tanto hasta el punto de decir que "es la mejor cámara para grabar en stop-motion", ya que cada uno tiene sus preferencias», afirma Jamie. «Pero en Dragonframe estamos encantados con esta cámara. Estamos convencidos de que podría revolucionar la técnica de grabación en stop-motion a un nivel profesional».

El modo de Visión en directo mejorado permite conseguir un movimiento suave y posicionar los pequeños detalles de forma precisa, sobre todo cuando se cambian las expresiones entre fotogramas y es necesario captarlas a la perfección.

«A veces, los ojos de los personajes pueden ser muy pequeños, lo que da la impresión de que miran algo fijamente, pero gracias a la alta definición, se pueden apreciar todos los detalles», comenta Jamie. «Los animadores no toleran el más mínimo error, así que es muy importante ser meticuloso y captar todos los detalles y movimientos de forma precisa».

Escrito por Angela Nicholson


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